martes, 3 de junio de 2014

La segunda guerra mundial

La segunda guerra mundial
De forma activa o pasiva, países de todos los continentes se vieron implicados o afectados por la segunda guerra mundial, una contienda en la que naciones con siglos de civilización se enfrentaron en una escala destructiva sin precedentes.
La segunda guerra mundial fue un conflicto armado que se extendió prácticamente por todo el mundo entre los años 1939 y 1945. Los principales beligerantes fueron, de un lado, Alemania, Italia y Japón, llamadas las potencias del eje, y del otro, las potencias aliadas, Francia, el Reino Unido, los Estados Unidos, la Unión Soviética y, en menor medida, China. La guerra fue en muchos aspectos una consecuencia, tras un difícil paréntesis de veinte años, de las graves disputas que la primera guerra mundial había dejado sin resolver.
La ofensiva alemana
En marzo de 1938, Hitler envió tropas alemanas para ocupar Austria, que pronto fue incorporada por plebiscito al Tercer Reich (el Anschluss). En una hábil combinación de presiones internas y externas, logró la anexión o neutralización del territorio checoslovaco en marzo de 1939. En abril del mismo año, Italia se anexionó Albania. En agosto se firmó un pacto de no-agresión entre Alemania y la Unión Soviética, en el que se establecía una cláusula secreta sobre la división de Polonia y el establecimiento de esferas de influencia soviética y alemanas en los estados bálticos y en Finlandia. Tras este atrevido acuerdo, que dejó atónitos a los gobernantes del resto de Europa, Hitler ordenó iniciar la invasión de Polonia el 1 de septiembre de 1939.

Victorias aliadas

Cuando la guerra se inició en Europa en septiembre de 1939, los japoneses, a pesar de su continuado avance en China, no veían el final de un conflicto que se les antojaba largo y estéril. La declaración de guerra del Reino Unido y Francia contra Alemania abrió al Japón la perspectiva de apoderarse de colonias europeas en el sudeste de Asia y en el Pacífico. A finales de 1940, Japón había decidido que en caso de iniciar una ofensiva, ésta tendría como objetivo las posiciones de los Estados Unidos, su principal adversario en el Pacífico. Entre el 7 y el 8 de diciembre de 1941, los japoneses bombardearon las instalaciones estadounidenses en el Pearl Harbor, Hawaii, y en las Filipinas. A continuación, los Estados Unidos declararon la guerra a las potencias del Eje.
La derrota del Eje.

En julio de aquel año, fuerzas aliadas desembarcaron en Sicilia desde el norte de África. La invasión representaba una amenaza directa para Italia. Cuando Mussolini reveló al Gran Consejo Fascista que los alemanes estaban proyectando la evacuación de la mitad sur de Italia, la mayoría del consejo votó una resolución en contra de Mussolini, que dimitió y fue arrestado el 25 de julio. El rey Víctor Manuel III ordenó entonces la formación de un nuevo gobierno, a cuyo frente se puso Pietro Badoglio. Desde Sicilia, los aliados pasaron a Italia con el desembarco en Salerno en septiembre de 1943. El gobierno italiano, en cumplimiento de una pacto firmado con los Estados Unidos, declaró la guerra a Alemania en octubre de 1943. Los alemanes reforzaron sus defensas en el norte u centro de Italia y continuaron luchando duramente contra las tropas aliadas durante el resto de la guerra....

lunes, 2 de junio de 2014

El regreso de Yarima la occidental



Yarima, una indígena yanomami, tenía ocho años y vivía con su pueblo en la selva amazónica, cerca de la frontera entre Venezuela y Brasil, cuando conoció al antropólogo estadounidense Kenneth Good, tan blanco y tan grande que le encantó.

Good se adentró en los bosques en 1977, como miembro de una expedición universitaria estadounidense que investigaba la alimentación yanomami. Le gustó la vida allí y se quedó con los yanomamis durante 11 años.

Se casaron en 1983, cuando Yarima había cumplido 14 años. Pero un día Good viajó a Caracas y ella fue raptada por varones de otra aldea y, según la costumbre yanomami para mujeres sin marido, pasó a ser la mujer de todos.

El antropólogo logró recuperarla dos años después. Pero en 1987 decidió volver a su país, llevando a Yarima embarazada del primer hijo, al que siguieron dos más. Esa historia y los primeros años de Yarima en Estados Unidos son contados por Good en un libro publicado en 1991: "Dentro del corazón".

La prensa, especialmente la televisión, la convirtió en una especie de Cenicienta etnológica, pero el desenlace de la historia aportó un dato dramático a los cuentos de hadas: la barrera cultural que impide un final feliz.

Sin aprender inglés, Yarima no se adaptó a la vida en la periferia de Nueva York. Según relatos de amigos, divulgados por el diario brasileño O Estado de Sao Paulo, vivía deprimida y le decepcionaba ver cómo sus propios hijos rechazaban la naturaleza, al punto de detestar poner los pies en el césped.

La aparentemente idílica historia de la pequeña yanomami llevó a una cadena de televisión a producir un documental sobre su vida. Para eso Yarima y Good volvieron en 1993 a los bosques amazónicos con un equipo para filmar en el área yanomami.

Yarima desapareció en la selva y fue dada por muerta. Sólo ahora se supo que está viva, a los 28 años, casada con un yanomami, con el que tiene otro hijo de año y medio. La descubrió una expedición científica estadounidense en noviembre pasado.
Quedó claro que esta volvio en 1993, abandonando a sus tres hijos, a Good y a Nueva York, para volver a vivir en su tierra natal.

La Revolución Industrial

Orígenes de la Revolución Industrial en Inglaterra

Caldera 1801
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Después de siglos de estancamiento en Europa, el crecimiento económico volvió a encontrar perspectivas muy favorables. La Revolución Industrial iniciada en Inglaterra a mediados del siglo XVIII, al cambiar las condiciones de producción, indujo un enriquecimiento espectacular que se fue generalizando con el correr de los años.
Un buen índice de este crecimiento fue su producción de hierro: 60.000 ton. en 1780; 300.000 ton. en 1800 y 700.000 ton. en 1830.
Es el mayor cambio que ha conocido la producción de bienes desde 1800 en Inglaterra. La aparición de las máquinas, instrumentos hábiles que utilizan energía natural en vez de humana, constituye la línea divisoria entre dos formas de producción. La producción maquinista creó las condiciones para la producción y el consumo en masa, característicos de época actual, hizo surgir las fábricas y dio origen al proletariado.
Locomotora a vapor 1829.
La revolución industrial es el cambio en la producción y consumo de bienes por la utilización de instrumentos hábiles, cuyo movimiento exige la aplicación de la energía de la naturaleza. Hasta finales del siglo XVIII el hombre sólo había utilizado herramientas, instrumentos inertes cuya eficacia depende por completo de la fuerza y la habilidad del sujeto que los maneja. El motor aparece cuando se consigue transformar la energía de la naturaleza en movimiento. La unión de un instrumento hábil y un motor señala la aparición de la máquina, el agente que ha causado el mayor cambio en las condiciones de vida de la humanidad.
La aplicación de la máquina de vapor a los transportes, tanto terrestres como marítimos, tuvo una inmediata repercusión no sólo en procesos de comercialización, sino también en la calidad de la vida, al permitir el desplazamiento rápido y cómodo de personas a gran distancia.
La construcción de los ferrocarriles fue la gran empresa del siglo XIX.

La tecnología

Máquina de Arkwright 1870
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A comienzos del siglo XVIII las telas que se fabricaban en Europa tenían como materia prima la seda (un artículo de lujo, debido a su precio), la lana o el lino. Ninguna de ellas podía competir con los tejidos de algodón procedentes de la India y conocidos por ello como indianas o muselinas. Para entonces, la producción de tejidos de algodón en Inglaterra era insignificante y su importación desde la India constituía una importante partida de su balanza mercantil. Para competir con la producción oriental se necesitaba un hilo fino y fuerte que los hiladores británicos no producían.
La primera innovación en la hilandería se produjo al margen de estas preocupaciones: Hargreaves, un hilador, construyó el primer instrumento hábil, la spinning-jenny (1763), que reproducía mecánicamente los movimientos del hilador cuando utiliza una rueca y al mismo tiempo podía trabajar con varios husos. El hilo fino pero frágil que con ella se obtenía limitó su aplicación a la trama de tejidos cuya urdimbre seguía siendo el lino. Continuó por tanto la fabricación de tejidos de lino y la productividad recibió nuevo impulso debido a las limitadas exigencias de la jenny en espacio y energía.
Pocos años después surgía la primera máquina, con la aparición de la estructura de agua de Arkwright (1870), que recibe su nombre porque necesitaba la energía de una rueda hidráulica para ponerse en movimiento.
Telar de Crompton 1780
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Para entonces, Samuel Crompton había construido una máquina nueva, inspirada en las anteriores, conocida como la mula, y que producía un hilo a la vez fino y resistente. El grueso de un hilo se mide por el número de madejas de 768,1 metros (840 yardas) que se puede obtener con 453 gramos de algodón (una libra). Un buen hilandero podía fabricar 20 madejas y la mula comenzó duplicando esta cifra para pasar a 80 y poco después a 350, más de 268 km. El número de husos, que no pasaba de 150 en la primera versión, alcanzó los dos mil al cabo de unos años y todo ello se conseguía con el solo trabajo de un oficial y dos ayudantes. La exportación de tejidos británica se multiplicó por cien en los cincuenta años que siguieron a 1780.
A partir de la renovación de la hilandería se puso en marcha un proceso que condujo a la mecanización de todas las etapas de la producción de tejidos, desde la desmontadora de algodón, fabricada en América por Eli Whitney, hasta las máquinas que en Inglaterra limpiaban de cualquier impureza el algodón en rama (trabajo especialmente penoso por el polvo que levantaba), el cardado y la elaboración mecánica de los husos para la fabricación de hilo. Una vez fabricado éste, los telares mecánicos, desarrollados en Francia por Jacquard, sustituían ventajosamente a los manuales tanto por la rapidez como por la calidad.
Hilado manual.
El blanqueado de la tela, que llevaba varias semanas, se redujo a un par de días cuando al cambiar el siglo se descubrió un procedimiento químico a base de clorina. El estampado, que concluye el proceso, se hacía utilizando tacos de madera, que se aplicaban manualmente, hasta que en 1785 se encontró un rodillo que multiplicó la producción.

jueves, 29 de mayo de 2014

Capitalismo y liberalismo

Yarima






En el video del  regreso de  yarima  observamos  como todavía  existen sociedades tan antiguas  y  sin ninguna  idea de las  nuevas  tecnologías, que  todavía  sufren por la  falta  de  atención medica y utensilios , así también como todavía  las  mujeres  no tiene  esa  libertad de   expresión , así como también no están  libres  de  maltratos  como en esos  tiempos antiguos  donde  el  Genero femenino solo era  utilizado para  cocinar  y criar  a  los  hijos .

El regreso de Yarima


Yanomami y la occidental


    Todo empezó cuando el antropologo Kenneth Good empezó a investigar sobre el controversial pueblo Yanomami. La jovensita de 11 años Yarima, era simpática y se la ofrecieron a Ken para que no este solo. Al principio el se negó, pero después decidió aceptar la arriesgada oferta de tomar por esposa a una niña. Los primeros años de su matrimonio, Yarima aun seguía viviendo con los yanomamis, fue poco después cuando abusaron de ella sexualmente y le cortaron una oreja que Ken optó por llevársela a su moderno y civilizado pueblo occidental (Estados Unidos).

    Tiempo después tuvieron tres hermosos hijos, pero Yarima se sentía sola y extraña en aquella metrópolis, ya que estaba acostumbrada a la aventura de la selva amazónica. Entonces, Ken decidió hacer una visita al antiguo pueblo yanomami de donde sacó a la niña que se convirtió en su esposa. 

     Aunque fue difícil la búsqueda de los yanomamis ya que son semis-nómadas, la espera valió la pena para Yarima. Esta estaba tan emocionada que lágrimas salieron de sus ojos cuando vió a su antiguo hogar. 

     Yarima y Ken decidieron que tenían que partir ya que sus pequeños hijos podían enfermarse. No obstante, estos prometieron que volverían pronto y así fue. Tres meses después, estos regresaron y fue ahí cuando Yarima decidió no regresar a la occidental. 

    Para Ken fue difícil esta situación debido a que Yarima quería llevarse a su hija Vanessa para Yanomami. Este se negó rotundamente porque estaba casi seguro que la iban a casar con un yanomami y no quería que le ocurriera lo mismo que a Yarima, cuando la dejó sola después de su prematuro matrimonio. 

    En esta historia, se puede observar que la cultura mucha veces puede ser mas fuerte que el amor. Vemos como Yarima abandonó a sus hijos para quedarse en Yanomami y como Ken regresó a su occidental quitándole a estos. Sin lugar a dudas, las costumbres y el egoísmo en este caso fueron más fuertes.